Cuidados

Publicado en octubre 31, 2016

Escrito por: agroca7_wp

MI PERRO HUELE A PERRO

Por: Laboratorios Invet- médico veterinario Luis Gabriel Herrera

Esta frase es común escucharla en nuestra práctica como médicos veterinarios, pero, nunca he escuchado decir “mi gato huele a gato, “mi tortuga huele a tortuga” o “mi conejo huele a conejo”, solo en una ocasión alguien llego a nuestro consultorio y nos dijo “mi lora huele a lora”, en fin.

Cuando el propietario de una mascota llega a consultar por este olor siempre comenzamos indagando los lugares de donde puede provenir este mal olor, siempre iniciamos buscando dentro de la boca, ya que la mayoría de mascotas tiene un problema de enfermedad periodontal, se habla que de cada 10 mascotas, ocho están afectadas y de estas ocho la mitad necesita un tratamiento de forma inmediata, las otras cuatro van a necesitar un tratamiento en los próximos seis meses, la salud oral de nuestro amigo de cuatro patas debe de iniciar a temprana edad, es decir desde cachorro, esta limpieza debe de realizarse con un gel dental de uso veterinario por ejemplo: Oral Care (Laboratorios Invet),  la cual va a retrasar la aparición de sarro y/o calculo, esto ayuda a la mascota a que el T.P.R. (tratamiento periodontal rutinario) o la mal llamada “profilaxis” se realice en un espacio mayor de tiempo.

Si buscamos el mal olor este también puede provenir de la región ocular o alrededor del ojo, estando presente alguna infección. En nuestros amigos con arrugas como el Bulldog o el Pug es común encontrar algunas infecciones en esta zona, lo que puede provocar un olor desagradable.

Algunas afecciones que involucran el oído también causan el mal olor, la mayoría de los propietarios culpan de esta infección  la caída de agua durante el baño, este es un falso mito, ya que las otitis se deben en su mayoría a presencia de ácaros en el oído, de problemas de tipo endocrino como el hipotiroidismo o en la mayoría de ocasiones acompañando un proceso alérgico, estas enfermedades deben ser identificadas y tratadas por su respectivo médico veterinario, después del baño es bueno realizar limpiezas con productos amigables con el oído como el Ceruline, el cual tiene propiedades secantes, ayuda a mantener un pH ideal para que no proliferen infecciones secundarias y puede ayudar a deshacer la cera presente.

Si el mal olor proviene del cuerpo, también puede estar acompañado de lesiones, estas pueden estar contaminadas con microorganismos como bacterias y/o levaduras que producen este mal olor, en mascotas obesas, podemos encontrar en las arrugas que se forman focos de mal olor.

Otro falso mito es que el mal olor proviene de las “glándulas”, las cuales están ubicadas cerca al ano, estos en realidad son dos sacos que producen una secreción de olor característico y cumplen algunas funciones, como lubricar la última parte del intestino para que salga el bolo fecal, en la antigüedad otra función de esta secreción era confundir a algún potencial depredador que estuviera siguiendo, es por esta razón que a veces cuando nuestra mascota se asusta podemos conocer el olor de esta secreción. Cuando estos sacos anales se infectan por presencia de masas cerca de su orifico de salida o por problemas de piel comienza a eliminar un olor bastante incomodo, que muchas veces es más fuerte que el olor característico normal.

Una mascota sana no deberá de tener un olor atípico sobre si, cualquier olor molesto para el olfato del propietario debe de ser motivo de preocupación.

Revisado por:

Luis Alberto Enciso López

Médico Veterinario Zootecnista

Matrícula Pofesional No. 12415

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